18 jun 2011

Esplendor en la hierba


Este escrito lo he publicado en la página que hay al final de esta introducción en la que contesto alguien que está también preocupado por el tema.
Soy consciente que hay muchas cosas y más importantes que solucionar en Alamillo pero la estética no es algo etéreo, y el pueblo también debe aprender a venderse bien, pero esto no debe ser prioritario, no he visto actidudes o ademanes no para solucionar el tema, sino ni siquiera abordarlo. Habéis leído en el programa de os partidos de estas últimas elecciones algo relacionado al tema?
http://www.pueblos-espana.org/castilla+la+mancha/ciudad+real/alamillo/foro/

Si entras por Alcudia al principio la vista es esperanzadora con todo lo que han hecho y bien alrededor de la plaza de toros, los pinos (que llevan 20 años con la misma altura) y el nuevo paseo. Pero ya cuando atraviesas ves el arrollo y los escombros mal camuflados, con los árboles de la plaza trasplantados (buena idea, pero que solo habían "agarrado" tres) y más adelante ya gozamos plemnamente del esplendor de las vallas de alambre y demás trastos y cachivaches ubicados a izquierda y derecha de la carretera. Pero es políticamente incorrecto plantear el tema y buscar una solución, imposible o utópica, por que parecer ser que topamos con la sacrosanta propiedad privada que es la que parece imperar, pese a quien pese, que quieres que te diga.... Lo de las Casas Baratas es más de lo mismo, esconde lo que es desagradable del todo (y empleo estas palabras por que procuro ser educado). Todo esto parece que es un tabú, y que son manías o modas pseudoecologistas o estéticas de los que aún siendo del pueblo ya somos forasteros.
Si entras por Almadén podemos apreciar la hermosura de los eucaliptos, ¿no te has dado cuenta lo hermosos que están? Es para llorar.
Intentaron plantar otros, pero creo que a alguien le flaquearon las fuerzas. Así funcionan algunas cosas de Alamillo.

25 abr 2011

Virtudes




Aquellos años de juventud en los que la noche siempre se hacía pequeña y la alegría por el contrario se engrandecía, había canciones recurrentes que tatareábamos como buenamente podíamos. Una de ellas empezaba así:
Algo se muere en el alma, cuando un amigo se va,
Y va dejando una huella que no se puede borrar.
Y nunca fuimos conscientes de lo que estábamos cantando.
Hoy en día, esa vida que, a veces, camina en círculos, que es tortuosa en muchos aspectos, nos hace que topemos de nuevo con estas estrofas, unas estrofas que ahora tienen un sentido totalmente distinto y que se cumplen al pié de la letra:
Algo se muere en el alma, cuando un amigo se va,
Y va dejando una huella que no se puede borrar.
Estos días se nos ha ido nuestra querida amiga Virtudes y con ella parte de nuestra alma, sin embargo nos deja un poso agradable, un sinfín de sensaciones evocadoras que hace que seamos aun más amigos, si cabe.
Es indudable que no hay suficientes palabras para describir el dolor de la ausencia, o al menos no sabemos donde están para emplearlas, pero a veces una simple mirada más locuaz que mil palabras. Quizás seamos gente de miradas y ademanes, no lo sé.
Lo que nos reconforta es que hemos tenido el privilegio de haber sido sus amigos y que hemos podido compartir retazos de su optimismo omnipresente.
Ahora nos toca recuperarnos, recuperar a nuestro gran amigo Andrés, que ha tenido y tiene un gran corazón, que ha compartido esa lucha titánica en ella y que terminado con unas secuelas altamente dolorosas.
El quizás seguirá diciendo o cantando como cuando éramos jóvenes:
El barco se hace pequeño cuando se aleja en el mar,
Y cuando se va perdiendo qué grande es la soledad
Debemos convencernos que el barco ha tenido una buena singladura y que ha arribado a un buen puerto, y eso es lo que ha de reconfortarnos.
La soledad, la suya, es grande efectivamente, pero ya se sabe que nuestra misión, la de la familia, la de los amigos, es mitigarla, solo eso y que ese corazón ahora maltrecho vuelva a latir setenta veces por minuto.

Iruña en Abril

IRUÑA EN ABRIL

14 abr 2011

80 aniversario de la II República Española


No hay dos sin tres

14 de abril de 1931-14 de abril de 2011, hace 80 años que se proclamó en España la II República.
Hoy despues de tanto tiempo su llama aún está prendida, y queremos pasar de ser rescoldo a ser llamarada, sólo hay que esperar la ráfaga de aire preciso para que vuelva a flamear.

10 abr 2011

La laicidad, objetivo de la democracia en España


Aparece en El Pais del día de hoy un largo articulo escrito por Gregorio Peces Barba en que despues despues de exponer una argumentación seria y profunda sobre el tema de la laicidad propone o nos explica cual es la situación en nuestro pais. Esta última parte del articulo es la que transcribo aquí.

La laicidad, objetivo de la democracia en España

Ese espíritu laico, es hoy el de Europa coexistiendo con una Iglesia católica que vuelve por sus fueros y por su prepotencia desde Juan Pablo II hasta el Papa actual.

España ha sido una de las grandes perjudicadas del clericalismo, y lo ha sufrido en sus carnes antes del franquismo, durante el franquismo y con la democracia, cuando todavía hay demasiada contemporización con los peores usos clericales. Hay muchos aspectos pendientes y el gobierno de Rodríguez Zapatero consiente demasiado pensando que es una buena fórmula ¡Craso error!. En cuanto se les presenta la ocasión, como en estas elecciones autonómicas, dicen que no se puede votar a partidos que apoyan el divorcio, el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Todavía hay tiempo y pido al PSOE y a su Gobierno que se decidan a tomar medidas que se sitúen claramente en la línea debida. Al menos dos medidas, derogación de los acuerdos con la Santa Sede y supresión de la enseñanza reglada de la religión deben ser tomadas. ¡Todavía se puede hacer!

No podemos ser tan ingenuos como para pensar que la inacción por nuestra parte va a ser respondida con la neutralidad y el juego limpio. Eso solo ocurrió con Juan XXIII y con Pablo VI. Después las cosas volvieron a su cauce tradicional y la deslealtad a las autoridades civiles volvió a ser la regla. Son partidarios de todo lo que representa Doña Esperanza y no se puede esperar nada. Cuanto más se les consiente y se les soporta, peor responden. Solo entienden del palo y de la separación de los campos. Un Estado libre y una Iglesia libre, cada uno en su ámbito y sin que puedan tener ningún ámbito exento, ni ningún privilegio. Pactar con ellos desde la buena fe es estar seguro de que se aprovecharán todo lo que puedan.

Gregorio Peces-Barba Martínez es fundador y exrector de la Universidad Carlos III de Madrid