En Alamillo, entrado ya el mes de diciembre, entre matanza y matanza, grupos de chavales nos juntaban en un sitio determinado (cocinillas, cambaos) para desempolvar el viejo repertorio de villancicos locales. El boca a boca era el que nos enseñaba, no había nada escrito y lo que no se sabía se preguntaba. Siempre había algún adulto que nos completaba la letra que no se sabía o que estaba olvidada.
Después de varias sesiones, el 24 de diciembre poníamos en práctica todas esas canciones. Se iba casa por casa, primero las de la familia y más tarde la de los amigos. "Se canta o se reza" era el lema para poder entrar en una casa a cantar. Se cantaban dos o tres villancicos, terminando con el consabido Dame el aguinaldo carita... Recibíamos dinero, en aquella época perras gordas, porque a los más pequeños se procuraba no dar de beber ningún licor.
De todos los villancicos recuerdo especialmente Me parió mi madre... del cual pongo la letra a continuación sin saber si está completo o no.
Me parió mi madre
en el mes de enero
en un baulito
cubierto de hielo,
en un paulito
cubierto de hielo.
Mientras me vestía
me estaba diciendo
tu has de ser el rey
de todos los reinos,
tu has de ser el rey
de todos los reinos.
Y por mi desgracia
fui canastillera
voy por las calles
canastos vendiendo,
voy por las calles
canastos vendiendo.
Me dijo una niña
¡Oiga usted cestero!
¿Qué sabe usted hacer
de este oficio nuevo?
¿Qué sabe usted hacer
de este oficio nuevo?
Hago canastillos
soy canastillero
chiquitos y redondos
con el asa en medio,
chiquitos y redondos
con el asa en medio.
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